Cinco motivos por los que deberías practicar Bellydance

El Bellydance (danza del vientre en inglés) es una de las danzas más antiguas del mundo y, sin embargo, somos muchas las que estamos enamoradas de ella. ¿Por qué?  Te doy cinco motivos para que te animes a practicarla.

1. Libera tus emociones: cambia tu punto de equilibrio y moverás el mundo. El Bellydance tiene dos dimensiones: la que se ve, que son los movimientos físicos, y la que no se ve, que es la energía que liberas y te conecta con tu interior. Una práctica moderada te ayudará a soltar tensiones y , por lo tanto, a sentirte más ligera.

2. Conoce otras culturas: a lo largo de toda la historia mujeres de muchos países han repetido unos movimientos que tú, en el año 2017, también estás realizando. Esto produce un sentimiento inigualable de entrada en contacto con la tradición y la esencia de la danza oriental.

3. Conecta con tu cuerpo.  Sea cual sea nuestra fisionomía todas podemos practicar esta danza. La danza del vientre es una magnífica forma de sentir todo el poder que tiene nuestro cuerpo y, por tanto, todo el poder que tenemos nosotras.

4. Comparte la experiencia con mujeres que tienen las mismas inquietudes que tú. Una clase de danza del vientre es un lugar de encuentro donde se crea una energía que nos envuelve a todas y nos traslada a lugares emocionales que no encontraríamos por separado. Nos movemos juntas y crecemos juntas.

5. Siente la energía creadora. El Bellydance está muy focalizado en la zona de las caderas y el vientre. Los movimientos que se practican te ayudarán a reforzar tu energía y a conectar con tu yo creador y creativo.

¿Quieres saber más sobre Bellydance? Aquí tienes toda la información sobre nuestra escuela